Historias y recuentos
¡Ya tenemos nuevo diseño!
He dejado un poco abandonado el blog, pero ya estoy de regreso con más irreverencias, reflexiones, historias y novelas románticas. ¿Qué tal con eso?
¡Ya tenemos nuevo diseño!
He dejado un poco abandonado el blog, pero ya estoy de regreso con más irreverencias, reflexiones, historias y novelas románticas. ¿Qué tal con eso?
Llevo ya varios años en el oficio de escritora (oficialmente desde el 2014, aunque empecé a escribir a fines del 2012 y publicar a fines del 2013). Creo que podría escribir un libro sobre mi experiencia, pero tengo pésima disciplina para contar mis propias vivencias y por eso prefiero narrar las ajenas: las de mis…
Tres meses han transcurrido desde que se instruyó el cese de actividades en Ecuador debido a la pandemia que declaró la OMS. Desde entonces, he salido a la calle en dos ocasiones. La primera, para llevar a Sookie al veterinario. La segunda, para ir al supermercado y depilarme las cejas.
Llevo seis años trabajando como autora independiente, y cada vez parece que emerge un tipo distinto de lector. Unos que se consideran literatos mega ilustrados y otros que creen que lapidar a un autor con sus palabras los hace merecedores de un aplauso como “críticos”.
La novela romántica es uno de los géneros literarios más vendidos del mundo, aunque también el que suele ser más criticado por quienes (a veces no han escrito jamás un libro) se dedican a la “crítica literaria”. Sobre ellos me reiré en otra en entrada. Ya saben, para no agobiar.
Cuando veo la cantidad de publicaciones en diferentes plataformas que se amparan en decir que son fanfic me recorre un escalofrío como escritora. Dicen que no plagian, sino que hacen honor a las novelas que más les han gustado al tomar la idea de otra autora (o autor) y adaptarla a lo que hubiesen preferido leer.
Un tema que siempre se debate desde el punto de vista de la idoneidad. Editoriales vs Auto-publicación. Y por ser un asunto tan debatido (como qué fue primero, si el huevo o la gallina) he optado por otro enfoque distinto, y se trata de los requisitos editoriales.
A pesar de que trabajamos con la imaginación no dejamos de estar rodeadas por la palpitante realidad y con ella todos los bagajes emocionales-culturales que poseen nuestras lectoras alrededor del mundo. Ningún lector leerá una novela de la misma forma que otro, ni lo influenciará o conmoverá a tiempos o profundidades similares.
Ser una escritora prolífica no implica tener una capacidad inagotable de ideas que se quiera siempre plasmar. Hay ocasiones, como estos días, que lo único que me llena es recostarme en el diván con música, una taza de té o café, y leer una buena historia.
¡Hola, gente!
Gracias por visitar este blog. La idea es compartir temas diversos (ya saben que tengo una mente bastante activa), y no solo en lo referente a géneros literarios, sino también a aquellas situaciones cotidianas que, como ciudadanos del mundo, nos impactan.